Guerra sucia al interior de las redes sociales rumbo a las elecciones presidenciales

NOTA DE LA REDACCIÓN: El periódico El País de España, en su edición digital, aborda el tema de la celebración de las elecciones presidenciales, diputaciones federales, senadores, presidentes municipales, que se desarrollarán en México. Como consecuencia de la guerra sucia, las redes se han convertido en un terreno fértil para ideologías y grupos que prosperan en espacios de baja confianza donde la verdad no tiene valor, alertan los expertos.

Para crear un ciberejército basta comprar bots de Twitter o Facebook en webs como Socialdek, Peakerr o CheapPanel. A continuación, una parte de la crónica del El País:

CIUDAD DE MÉXICO.- Expertos digitales han detectado que los partidos políticos mexicanos están utilizando bots (cuentas automáticas) y trolls (humanos que manejan cuentas falsas) con una intensidad nunca vista en México.

Buscan el voto crucial de los jóvenes –entre ellos 14 millones de nuevos votantes– en un país donde Facebook y Twitter son especialmente populares.

La creación de portales de noticias falsas, el pago a influencers, las suplantaciones de identidad en la red y el acoso a usuarios son prácticas frecuentes de los partidos, según jóvenes que trabajaron como trolls, analistas y empresarios de marketing político contactados por este diario. Y aunque los partidos no reconocen recurrir a estas prácticas que intoxican el debate político, los análisis de datos muestran otra realidad.

Según la consultora de redes Metrics México, más de un 18% del contenido en Twitter en el país norteamericano fue generado en las últimas semanas por bots e influencers. “Los influencers ponen el tema, los bots lo ‘engordan’, y la opinión pública lo compra”, resume el CEO de esta firma, Javier Murillo.

Años antes de que Rusia fundara la granja de trolls más famosa del mundo, la Internet Research Agency, decenas de ellas ya operaban en México.

“La gente aquí lo ve como algo normal, porque en toda su vida no han visto un Twitter limpio”, dice Andrea Noel, periodista del medio estadounidense The Daily Beast que ha investigado la falsificación en las redes sociales.

Un exhaustivo informe elaborado por la organización estadounidense Freedom House, que promueve la democracia y los derechos civiles, denuncia que las campañas de manipulación y desinformación en Internet en México son un “fenómeno recurrente” desde 2012 y el uso de los bots para “manipular los debates está documentado en varios estudios”.

Como consecuencia de la guerra sucia, las redes de México se han convertido en un terreno fértil para ideologías y grupos que prosperan en espacios de baja confianza donde la verdad no tiene valor, alertan los expertos.

“Se ha normalizado la violencia digital”, lamenta Rubén Darío Vázquez, profesor de la UNAM, en conversación con EL PAÍS. “El espacio digital debería ser libre pero no lo es porque cada cosa que dices es contestada por tres trolls”, zanja.

La injerencia en la campaña electoral estadounidense ha puesto la lupa sobre la responsabilidad de Facebook y Twitter en la desinformación que circula por sus plataformas.

Ambas corporaciones estadounidenses se han comprometido a combatir los resquicios en su propio sistema (como la creación de cuentas falsas y bots). Sin embargo, los críticos señalan que los dos gigantes no muestran un interés real por atajar el problema porque su valoración en Wall Street depende del número global de cuentas de usuarios.

Twitter renovó a finales del año pasado su aplicación para detectar bots. La mejora le ha permitido detectar 523.000 intentos diarios de entrar de forma automatizada a la red social -indicador de que detrás hay una máquina. Desde junio de 2017 ha desactivado más de 220.000 cuentas que no seguían sus reglas, desde las que se enviaban más de 2.200 millones de tuits, considerados de "baja calidad".

En México trabaja con la ONG Jóvenes en Movimiento para dar talleres sobre cómo informarse en la red.

Facebook firmó a principios de febrero un memorándum de cooperación con el Instituto Nacional Electoral de México para promover la participación ciudadana en los comicios.

Su apuesta es capacitar a los funcionarios sobre el uso de Facebook y organizará talleres para medios nativos digitales. Se comprometieron además a desarrollar materiales junto con organizaciones civiles para ayudar a los usuarios a detectar contenido de baja calidad en Internet.

Los trolls políticos mexicanos suelen ser jóvenes universitarios necesitados de unos ingresos extra. Ganan unos 12.000 pesos al mes (520 euros), según dos extrolls que hablaron anónimamente con EL PAÍS debido a que los partidos les obligan a firmar cláusulas de confidencialidad.

Cada uno gestionaba decenas de cuentas falsas de Twitter o Facebook, con identidades robadas o ficticias. “Se creen que eres un ser humano real”, comenta una de ellos.

Nuevas armas de manipulación

Los expertos observan que en esta campaña las tácticas de manipulación han evolucionado y bots y trolls no son las únicas herramientas. Hay incluso quien cree que las cuentas automáticas “serán menos importantes en 2018”. Sergio José Gutiérrez, de Espora, una empresa de comunicación digital política, apunta que “los partidos han descubierto tácticas más efectivas como la generación de noticias falsas y publirreportajes en portales supuestamente informativos que se venden al mejor postor”. No extraña esta deriva, ya que las noticias falsas se expanden “significativamente más lejos, más rápido, más profunda y ampliamente” que las verdaderas, según un estudio del MIT presentado este mes en la revista Science, donde se precisa aún más el fenómeno: “En todas las categorías de información, y los efectos fueron más pronunciados para noticias políticas falsas”.

“Yo me encuentro cada semana unas cinco fanpages de Facebook que se dedican a mover estas notas falsas, y después desaparecen”, comenta Luis Roberto Castrillón, un periodista freelance que lucha contra la desinformación desde hace un par de años en su blog. “Varias dan directamente noticias falsas, pero también abundan las que agregan contenido de otros medios: copian la noticia y les ponen títulos engañosos para atraer visitantes”.

Otra novedad que inquieta a los expertos son los métodos invasivos que están usando los partidos en esta campaña, como el envío de mensajes por WhatsApp o Snapchat, agrega la investigadora de la Universidad de Oxford Yin Yin Lu.

Los partidos estarían usando estos nuevos canales porque los usuarios de Twitter y Facebook en México desconfían del contenido que aparece en sus plataformas.

“Tácticas como esta son mucho más siniestras y manipulativas, porque constituyen una invasión de la vida privada”, añade.

Actualmente, el uso político de ‘cibertropas’ es un fenómeno global que ha documentado la Universidad de Oxford en al menos 28 países distintos, entre ellos democracias como Reino Unido y Estados Unidos y regímenes autoritarios como Rusia, Venezuela o Turquía. Incluso antes de que aparecieran Twitter y Facebook, países como Rusia o China pagaban a blogueros para que publicaran contenido provocador.

“Una industria que mueve mucho dinero”

El sector de la propaganda en redes ha crecido gracias a que los partidos destinan en esta campaña 2018 más fondos a la batalla online. Los expertos prevén que los partidos invertirán en las redes buena parte de los 6.700 millones de pesos (360 millones de dólares) asignados por el Instituto Nacional Electoral (INE). Con miles de candidatos compitiendo por escaños en el Congreso, gubernaturas y la presidencia, las empresas digitales tienen amplias oportunidades para firmar lucrativos contratos.

Animados por el lucro, ha surgido un ejército de freelancers que trabajan para los partidos desde casa. Se aprovechan de que apenas hay barreras de entrada: para crear un ciberejército basta comprar bots de Twitter o Facebook en webs como Socialdek, Peakerr o CheapPanel.

rb    nconc  col crondia200

Fuente

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